Vuelvo a retomar mi blog, luego de mucho tiempo y muchas cosas que han pasado.
En estos últimos días han estado cayendo unos chaparrones en Caracas, y en verdad me alegra de alguna manera por mi querido cerro Ávila luego de tantas quemas que el pobre ha sufrido. Como consecuencia de esas quemas, muchos de sus pájaros y otras especies han buscado nuevos lugares para habitar, y uno de esos lugares ha sido la parte posterior del edificio, poblada de varios árboles que aún se mantienen no tan secos. Así es como ahora tenemos nuevos vecinos: loros, guacamayas, azulejos, carpinteros, conotos, y por supuesto las desapercibidas guacharacas, entre otra cantidad de aves que no tengo ni la menor idea de cómo se llaman.
Ahora las mañanas, incluso me atrevo a decir que los días, uno no escapa de la cantidad de diferentes tonos y cantos que se apoderaron del lugar. Y eso es agradable, en verdad es magnífico en una ciudad con tanta contaminación auditiva. Pero todo tiene su límite.
Anoche, de pronto, desde mi sueño, comienzo a escuchar un escándalo, como gritos dentro de una apacible calma. Me despierto un poco sobresaltada pensando en un robo o algo parecido... pero no! resultó ser una guacharaca que estaba como loca pegando gritos y dejando claro nadie la supera en cuanto a escándalosa.
Logro ver la hora... 4:45 de la mañana... no puede ser!!! ¿Qué hace una guacharaca a esta hora gritando? ¿Los pájaros no se levantan con los rayos del sol? Entonces, qué es esto? Luego de casi 5 min. de gritos continuos, por fin se calma, una pausa y de pronto grita.. jajaja pero esto no fue todo, su pareja comenzó a responderle, a gritos también hasta que se impuso y opacó a la otra -la primera- y la cayó...
Mientras pensaba como ignorar el escándalo, me puse a pensar en la situación, y llegué a una conclusión un poco de novela... la primera guacharaca era el macho, que más prendido que tabaco e'brujo llegaba a esa hora de una salida con sus amigotes y llegó al nido buscando pelea... al ver que la hembra no le paró, se molestó y comenzó a quejarse, a decir cuanta necedad le pasaba por la mente hasta que la hembra... luego de aguantar calladita y tranquila, saltó como toda una cuaima a pedirle explicación del show que tenía armado y de la hora en que había llegado... y luego de varias respuestas sin sentido, la hembra con su mega grito ganó la disputa. También pienso que el macho pudo quedarse dormido mientras la hembra gritaba, pero prefiero creer que la hembra le dió el ultimatum y lo dejó callado.
Así fue como luego de despertada a gritos, me quedé pensando en diferentes versiones del asunto... hasta que de pronto volví a quedarme postrada en mi almohada...
abril 18, 2010
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:) Me rei mucho al leer tu post. Que vaina con las guacharacas! Pero que buenas para desarrollar la imaginacion, no? Aun cuando se a las 4:45 de la ma~ana! ;)
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