Un día me di cuenta de que por más que trataba y trataba de hacer las cosas de la mejor manera, no siempre las circunstancias estaban de mi parte. Me parecía entonces que la vida era tan complicada y que definitivamente venía sin un manual de instrucciones ni ayuda, solamente valía oír los consejos que otras personas me daban y las vivencias que habían tenido.
De repente, encontré una similitud con el pobre coyote (el de las comiquitas), que nunca puede llegar a realizar su sueño o cumplir su meta porque entonces algún obstáculo - nunca antes imaginado ni pensado - aparece en el camino. Y comparando las cosas que he tenido que vivir, adopté la frase ya conocida: "esto nada más me pasa a mí y al coyote".
Pero sin importar que tan complicada la vida se torne, siempre sonrío y disfruto todo. Así me enseñó mi papá. Siempre me decía que las cosas pueden ser muy confusas, muy extrañas, raras y a veces ponerse totalmente en mi contra; pero eso no debía quitarme la sonrisa del rostro, no debía de cambiar mi forma de ver la vida, de disfrutarla, de aprovecharla... "hay que sacarle las cosas buenas a la vida, no todo puede ser malo, siempre hay algo bueno..." así decía.
De él aprendí que todos cometemos errores, tenemos tiempos difíciles, nos llenan muchos pensamientos a veces sin sentido, pero esas cosas pasan por algo, para algo, no todo es casualidad... y me enseñó a disfrutarlos de la mejor manera... riéndome de lo que me pasa o pasó, riéndome de mí misma! ¿Si los demás se ríen de uno, porque uno no puede hacerlo de sí mismo?
Y así han pasado días, meses, años... viviendo un sin fin de acontecimientos - algunos buenos, malos, regulares, y otros mejor ni opinar - que me han dejado algo que recordar, que aprender, algo en que pensar y poder compartir con los demás.
Mi papá ya no esta aquí para sentarse conmigo y reírnos juntos de las cosas que suceden, pero sé que en donde esté lo sigue haciendo a carcajadas...
Y mi consejo de siempre: no dejen de sonreír nunca, pase lo que pase, una sonrisa puede cambiar muchas cosas. Y yo sigo aquí, sonriéndole a la vida a ver si ella me sonríe a mi también.
mayo 21, 2009
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