octubre 27, 2010

Hoy perdí parte de mi muchosidad..

Cada dia, no las pasamos rodeados de muchas personas. Muchas que conocemos, otras que ni llegamos a conocer. Unas que van y vienen por espacios de tiempo que ni sabemos quien los controla y por qué. Otras que simplemente pasan y se van, sin regresar, sin aviso ni señal. Y por supuesto hay otro grupo que uno desearía borrar, tener un ctrl+z para poder desaparecer de la historia sin rastro alguno. Jaja.. hay otros que ni se necesitan borrar por ser tan insignificantes, que ni uno sabe porque te los tienes que encontrar.


Están aquellas personas que sentimos que les fuimos importantes, que el tiempo compartido no fue perdido del todo, pero q uno no sabe si ellos realmente creen q fuimos tan importantes como nosotros lo creimos. Algunos en algun momento aparecen y te lo dicen, pero otros nunca los vuelves a ver.


Hay personas de momentos, que un día brillan y otro día estan ópacos. De instantes en que sentimientos, pensamientos e ideales van de la mano, bailan, y hasta hacen fiesta.. y de repente pluf! asi como resplandecieron asi se quedaron sin luz.


Y hay otro grupo de personas que llegan para enseñarte algo, para darte el valor de hacer cosas, para dejarte una marca, para darte el empujón que faltaba, como si fuesen una señal del camino de la vida... esas son las importantes!! Son esos los que se inmiscuyen en tu vida con un propósito, que ni ellos ni nadie tiene claro, pero que defintivamente traen algo que explotar, aprender y compartir. Son los que dejan una cicatriz, que cada vez que la vemos nos recordamos, muchas veces con risas, otras con lágrimas, otras simplemente para pura reflexión... pero esa cicatriz es eterna, imborrable.


Y asi tenga muchas de estas personas a mi alrededor, y a otras lejos o simplemente ya no estan, quiero seguir pensando que las cosas pasan por algo, que las señales estan ahí ... que puedo aprender y compatir momentos tan inalcanzables e irrepetibles, que vale la pena darme el chance.


Como ya lo dije hoy - recordando la película de "alice in wonderland" - hoy perdí parte de mi muchosidad, te extrañaré cuando despierte... pero quiero creer que este fue solo un break, un paso, y faltan muchos por recorrer juntos y poder reirnos tomandonos un café (en vez de un té)... eso espero amigo...

mayo 09, 2010

Ser madre, no tiene precio...

Nunca me imaginé que mi vida daría un giro tan inesperado al convertirme en madre de una hermosa niña. Definitivamente, todo cambia, y reafirmo el TODO... Son pequeños desafíos, nuevas aventuras, retos a la paciencia, un sin fin de cosas por aprender, risas a carcajadas, momentos de tensión, y lo mejor ... el orgullo de ver a esa pequeña personita que cada día se parece más a tí, con tus mismas expresiones, forma de hablar y hasta manías... pero por supuesto, en versión mejorada.

Un día normal-promedio de mi vida como madre es así:

Todo comienza a las 5:45am cuando el despertador se enciende, la radio suena a cierto volumen para que yo me entere que debo levantarme . En ese momento es cuando yo pido 5 min. más por favor!!!
A las 5:50am yo aún no salgo de la cama, y mi hija viene a darme un beso y decirme que me levante, que ya es tarde (aquí es donde se invierten los papeles momentáneamente) y yo a regañadientas me levanto. Luego de echarme agua fría en la cara para espabilarme un poco y asearme... llego al cuarto de mi hija a buscar el uniforme y ponerlo sobre la cama, la cual ya arreglé.
Desfilo en pijama y cholitas hacia la cocina, mientras ya mi hija está instalada en el sofá viendo comiquitas - que energía y aguante tiene - y comienzo a hacer el desayuno, el cual depende primero de lo que la niña me pide, y segundo y más seguro, de cuán atrasada estoy ya para perder mucho tiempo en la cocina...
Ya casi las 6:20am, casi listo el desayuno... le pido a Zoe que entre al baño para asearla. Mientras al mismo tiempo sigo pendiente de la cocina que no se queme nada...
Mientras sigo bostezando y viendo con mucho anhelo mi camita... ya son mas de las 6:30am... el desayuno está listo, servido en la mesa, lista la lonchera de Zoe y dependiendo, muchas veces lista también la mía si no me dió tiempo de comer con ella...
Ya son aproximadamentelas 6:40am cuando luego de lavar y arreglar todo el desastre de la cocina, entro corriendo a bañarme, lo cual deja de ser una rutina de aseo para convertirse en una forma radical de despertarme y poder enfrentar el día... Me visto con la ropa que, mientras me bañaba, buscaba en mi mente para representar mi humor del día; me maquillo, arreglo rápido la cartera, y termino sentada luchando con Zoe porque quiere un peinado diferente para ir al cole y ya no hay tiempo.
Salgo corriendo con la cartera en una mano y morral en la otra. Enciendo el carro y pongo la radio a ver si me puedo actualizar un poco con las noticias, las cuales terminan siendo desplazadas por las canciones de moda que Zoe va cantando mientras estamos en la cola... Dejo a tiempo a Zoe, baja un poco mi agetreo y sigo hacia la oficina primero a leer correos, revisar un poco cosas interesenates en internet y a iniciar las tareas del día muchas veces productivas, otras no tanto.
A las 12 salgo corriendo de nuevo, busco a Zoe al cole y nos vamos a la casa. Llegamos y mientras ella se desviste y se pone cómoda, yo comienzo a calentar el almuerzo. Nos sentamos a la mesa, comemos, conversamos de su día en el cole, de sus amigos, de sus cosas, de la tarea para esa tarde y mientras disfrutamos de ese poco tiempo... veo el reloj y salto a lavar los platos y arreglar la cocina. Mientras mi hija se viste para ir a su clase de gimnasia rítmica...
Salimos de nuevo hacia el colegio a la 1:40pm para dejarla en su clase, y yo sigo a mi segunda tanda del dia en la oficina, frente a la computadora, junto a mis compañeros, y a un trabajo que no deja de gustarme porque definitivamente el diseño y lo que cada día aprendo que lo complementa, me ayuda a seguir en ese mundo de retos, de críticas positivas y negativas, de momentos buenos y malos, de lo que me gusta...
Son más de las 6:30pm cuando salgo de la oficina y el sol ya se está ocultando... llego a mi casa donde me despido de mi mamá quien cuidó a Zoe durante la tarde. Me pongo cómoda y reviso la tarea. Mi hija me lee un cuento (nuevamente se invierten los papeles) y yo casi me quedo dormida, pero recuerdo que tengo que hacer la comida para el almuerzo del día siguiente...
Mientras hago la labor de la cocina (picar, picar y picar) y dejo que comiencen a tomar sabor y forma algunas de mis recetas heredadas de mi papá y de mi abuela... me escapo a ver Phineas y Ferb con mi hija, a reirme un rato con ella y disfrutar de su mundo.
Ya a las 8:20pm. comienza la guerra con Zoe para dormir, porque quiere terminar de ver su película en Disney Channel. Esta guerra la gano la mayoría de las veces (jeje!) y luego de leer un cuento y rezar, veo con orgullo y un sentimiento indescriptible, como mi terremotico se ve tan tranquila e inocente mientras duerme.
Me regreso a la cocina donde contínuo mis deliciosas comidas, y me escapo por pedazos a ver alguna de las series que durante la noche me alejan de mi realidad diaria. Alrededor de las 10:30 casi las 11 de la noche, ya terminada la comida, me arreglo placidamente en mi camita a terminar de ver un poco de tv... y de pronto escucho un grito: mami! me traes agua porfa!
Me levanto, busco el agua y se la llevo... y cuando ya me despido de mi hija, dándole un beso en la frente escucho que me dice: gracias mami, te quiero!
Entonces sonrío orgullosa y veo porque vale la pena ser madre, y eso no tiene precio!

abril 18, 2010

Despertada a gritos... literalmente

Vuelvo a retomar mi blog, luego de mucho tiempo y muchas cosas que han pasado.
En estos últimos días han estado cayendo unos chaparrones en Caracas, y en verdad me alegra de alguna manera por mi querido cerro Ávila luego de tantas quemas que el pobre ha sufrido. Como consecuencia de esas quemas, muchos de sus pájaros y otras especies han buscado nuevos lugares para habitar, y uno de esos lugares ha sido la parte posterior del edificio, poblada de varios árboles que aún se mantienen no tan secos. Así es como ahora tenemos nuevos vecinos: loros, guacamayas, azulejos, carpinteros, conotos, y por supuesto las desapercibidas guacharacas, entre otra cantidad de aves que no tengo ni la menor idea de cómo se llaman.
Ahora las mañanas, incluso me atrevo a decir que los días, uno no escapa de la cantidad de diferentes tonos y cantos que se apoderaron del lugar. Y eso es agradable, en verdad es magnífico en una ciudad con tanta contaminación auditiva. Pero todo tiene su límite.
Anoche, de pronto, desde mi sueño, comienzo a escuchar un escándalo, como gritos dentro de una apacible calma. Me despierto un poco sobresaltada pensando en un robo o algo parecido... pero no! resultó ser una guacharaca que estaba como loca pegando gritos y dejando claro nadie la supera en cuanto a escándalosa.
Logro ver la hora... 4:45 de la mañana... no puede ser!!! ¿Qué hace una guacharaca a esta hora gritando? ¿Los pájaros no se levantan con los rayos del sol? Entonces, qué es esto? Luego de casi 5 min. de gritos continuos, por fin se calma, una pausa y de pronto grita.. jajaja pero esto no fue todo, su pareja comenzó a responderle, a gritos también hasta que se impuso y opacó a la otra -la primera- y la cayó...
Mientras pensaba como ignorar el escándalo, me puse a pensar en la situación, y llegué a una conclusión un poco de novela... la primera guacharaca era el macho, que más prendido que tabaco e'brujo llegaba a esa hora de una salida con sus amigotes y llegó al nido buscando pelea... al ver que la hembra no le paró, se molestó y comenzó a quejarse, a decir cuanta necedad le pasaba por la mente hasta que la hembra... luego de aguantar calladita y tranquila, saltó como toda una cuaima a pedirle explicación del show que tenía armado y de la hora en que había llegado... y luego de varias respuestas sin sentido, la hembra con su mega grito ganó la disputa. También pienso que el macho pudo quedarse dormido mientras la hembra gritaba, pero prefiero creer que la hembra le dió el ultimatum y lo dejó callado.
Así fue como luego de despertada a gritos, me quedé pensando en diferentes versiones del asunto... hasta que de pronto volví a quedarme postrada en mi almohada...